martes, 6 de octubre de 2009

BICHO BOLA...

Hoy me he despertado irónica y con ganas de hablar. Irónica siempre lo he sido, creo que viene de familia…con ganas de hablar no tanto aunque, cuando lo hago, me suelo explayar bastante bien…

Como es posible que, dentro de un mismo cuerpo, puedan existir sentimientos tan contradictorios? Así de complejos somos, así vinimos a este mundo y de la misma manera nos iremos. El ser humano es complejo, de eso no me cabe la menor duda. Muchas de las cosas que tenemos nos vienen por defecto (1ª DIRECTA) pero la gran mayoría las elegimos; están dentro de los límites de nuestro control. Entonces…porque a veces somos tan retorcidos que no hacemos más que tropezar una y otra vez con la misma piedra? (2ª DIRECTA) Eterna pregunta…

Pero bueno, este no es el tema del que quiero hablar así que me voy a ir centrando, que mi cabeza va a tal velocidad que se me cruzan todas las ideas y al final digo lo que no quería decir y, cuidado con decir lo que piensas pero que no querías decir porque si lo acabas diciendo SIEMPRE te lo recordarán, se quedará en tu currículum y será difícil borrarlo… (3ª DIRECTA)

El otro día me comentaba una amiga que no entendía a los hombres, y razón no le falta, yo a veces también tengo mis “choques” mentales para entender a mi marido… El caso es que, después de un año de saludos matutinos y demás gestos que a cualquier ser con dos dedos de frente le resultarían signos evidentes de que “algo se está buscando…” pues nada, mi amiga se arma de valor y piensa: “para que voy a esperar a que me hable, mejor le invito a un café y voy rompiendo el hielo…” Y tanto que lo rompió. Pero eso sí, se lo tenía que haber roto en toda la cabeza…Pero bueno, en que mundo vivimos, te invitan a un miserable café y crees que te están pidiendo la luna??? Pues en este plan yo no podría ni dormir porque mi marido se pasa el día invitando a todo aquel que se le cruce en el camino casa-portal-cafetería…Y que voy a pensar? Que está pidiendo matrimonio a toda esa gente?

Desde entonces, este hombre (qué grande le queda esta palabra), se ha convertido en el Gran Bicho Bola de la ciudad.

Parece que me voy centrando porque de esto quería hablaros, del fenómeno BICHO BOLA, cada día más común en nuestra especie…pena que todavía esta palabra no ha sido definida por la Real Academia Española, pero bueno, ahí va mi aportación a la Academia, por si gusta y puedo aportar algo a este país:

BICHO BOLA: persona que adopta cuerpo esférico ante determinadas situaciones.

Este espécimen se despliega en su máxima potencia cada vez que no sabe dar la cara. Muy a menudo vamos…Personajes que se meten hacia dentro, mirándose el ombligo cada vez que te ven. Bien porque te deben algo (aunque sólo sea un miserable cafelito), porque no saben comportarse públicamente, porque te ven más guapa que nunca y no saben donde meterse, porque han metido la pata hasta el fondo y no saben disculparse y así podría estar enumerando “porqués” hasta mañana…

Pues bien…ya me he explayado y creo que he dejado claro que invitar a un café a alguien no es pedirle matrimonio así que, va por tí "Bicho Bola":

1 comentario:

tatiana dijo...

Jajaja,me encanta este post,yo tb conozco algún que otro"bicho bola".Ay que penita!jajaja
Ya ves,estoy echando un vistazo a las antiguas entradas.
Un besito guapa
http://www.stylenoprice.blogspot.com