martes, 29 de septiembre de 2009

EN MI PLATO NO, POR FAVOR!!!

Y es que algo tan sencillo como ir a cenar se puede complicar y mucho, cuando la cena es de amigos y de las novias (que no conoces) de tus amigos, sobretodo si tienes la suerte de que se sienta a tu lado la persona que intuyes que puede hacer que tus nervios florezcan y que desees no haber ído porque, por mucho que la miras, sabes que no hay nada en común y estás perdida.... pero no queda otra, no hay salida; no queda ningún sitio libre en la mesa para poder hacer el amago de ir al aseo y a la vuelta cambiar de sitio. Te toca y ya está. Mala suerte…
El problema surge cuando incluso antes de empezar a cenar ya se está comiendo tu pan y…qué haces? dices algo? qué va a pensar! Mejor callarse, ya se dará cuenta…pues no. Se come mi pan y para colmo su acompañante, sentado a su izquierda, hace lo mismo, con lo cual un trocito de pan se encuentra perdido al otro lado de la mesa pero nadie se da cuenta y yo, pobre de mi…sin mi trocito de pan…
No contenta con arrebatarme mi más preciado tesoro en la mesa, noto que, en un pequeño descuido, las púas de su tenedor están atacando mi plato…”te importa? tiene muy buena pinta, mmmm, tenía que haberlo pedido…”. Y se queda tan ancha…Llegan los segundos platos, su cara transmite ansiedad…quiere probar todo, quiere degustar todo, empieza a salivar y, esta vez no puedo descuidarme, en cualquier momento ataca y nos deja los platos tambaleando; parece que le cuesta cuando, de repente, se oye un estruendo….”que buena pinta tiene todo! Os importa si os cojo un poco???” y bueno…ya os podéis imaginar el tema. Un drama. Su tenedor violando nuestra intimidad...

Y así hasta las copas, pasando por el postre, un suculento sorbete que hasta la vecina del quinto supo que se estaba comiendo porque sus sorbos hacían más ruido que un avión al despegar…y menos mal que no bebía! Su marca de labios en mi copa! "Es que tenía sed y por no pedir otra botella de agua..."

Y tengo que admitir que soy un poco rarita con el tema "formas" en la mesa pero es que el "compartir" se ha vuelto tan relativo...

3 comentarios:

Iñigo dijo...

Hay gente a la que en ciertas situaciones debería de estar permitido y socialmente bien visto poderla meter un zapato en la boca y desplazarla a la tan socorrida y antiguamente utilizada mesa de los niños , donde sus formas y maneras no desentonen y perturben la paz de la mesa de los mayores .

Laetitia´s Comptoir dijo...

Tienes TODA la razón!!!

Anónimo dijo...

Leti, pero si ayer no cene contigo!!!!
A mi me dajas meter el tenedor por que me quieres mucho jeje,
Muxu laztanetxo